CUANDO TE QUIERES MORIR
16 Diciembre 2009. Registrado en: ReflexionesMillones de personas alrededor del mundo aquejados por múltiples tribulaciones y angustias piensan que la muerte es la salida más indicada a sus múltiples problemas.
Cuando experimentas el fracaso en el matrimonio, te han despedido del trabajo, has perdido de la casa y el auto por falta de pago, es obvio que pienses que la muerte sería una salida elegante ante la incidencia de situaciones tan difíciles.
Empero, la muerte nunca es la salida a ninguna circunstancia por muy difícil que parezca, siempre hay esperanza mientras se tenga vida, aunque el mundo a tu alrededor se derrumbe.
Haces unos días conversaba con una amiga psicóloga y en medio de la conversación coincidíamos que frente a los diversas situaciones difíciles de la vida la gente necesita de una palabra de esperanza.
De una voz de aliento que les diga que todo no está perdido y que Dios tiene una respuesta a todas las encrucijadas y dificultades de la vida.
La gente no necesita que les dejen en evidencia sus errores y fracasos, la gente necesitan que le digan las cosas buenas que hacen y que las virtudes que poseen son superiores a los defectos.
¡Jesús vino para darte vida y vida en abundancia! Vino a sanar a aquél que estaba herido, vino a perdonar, a llenar al que estaba vacío y a libertar a los cautivos, ¡Jesús vino a cambiar tu lamento en baile!
“Pues si vivimos, para el Señor vimos, y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos”, (Romanos 14: 8).
Dios sabe de los múltiples momentos en los que has querido morirte porque ya no puedes más, porque los problemas te ahogan y la fe empieza a dar visos de debilitamiento.
Dios sabe de los días que te levantas para ir al trabajo sin entusiasmo, sin ganas de orar, con las emociones e ilusiones partidas en dos, de los días en que el sol y la lluvia tienen el mismo significado en tu vida, desánimo.
Dios sabe de los tiempos en que quisieras morir porque no tienes razones para seguir viviendo, de los instantes en que nada te llena, nada te reconforta y nada te consuela, de los días en que todas tus conversaciones terminan con lágrimas por la frustración del fracaso.
Dios sabe que te quieres morir, porque tu corazón fue dividido en mil pedazos, por el golpe certero de las heridas que te infligieron tus seres queridos, tus amigos o simplemente las injusticias de la vida.
No puedes quedarte allí, en tus equivocaciones y tropiezos, hay algo más allá, la misericordia de Dios está por encima de tus fracasos y de tus reiteradas caídas en el camino.
¡Levántate, empieza otra vez! No dejes que el filo de una crítica te desmorone, te quiebre y te paralice, en Dios siempre hay esperanza, aunque los ríos se sequen, el cielo oscurezca y las montañas se conviertan en valles.
No hay problema por muy grande y extenso que no puede ser resuelto por el poder de Dios, no hay montañas que no puede ser alcanzada si la escalas asido de la fe en Jesucristo fundamentada en la Santa Palabra de Dios.
Te equivocaste, Dios te entiende, fracasaste Dios te levanta, derramaste tu alma ante el Creador a raíz de tus fracasos, Dios te consuela, las derrotas no son eternas, Dios las cambia en victoria si te entregas por entero a El.
Ya deja de quererte morir, ya deja de pensar que no hay una salida a tus problemas, Dios tiene todo bajo control, las tormentas se someten a su voz, y las tribulaciones se doblegan por el poder de su palabra.
Convierte en una realidad en tu vida aquél pensamiento que dice: “para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, en Jesús todavía hay esperanza de solución para los múltiple problemas del hombre.
¡Tienes tantas cosas que hacer con tu vida, Dios tiene tantos planes con tu vida y los cumplirá aunque se tomé una eternidad!
Dios te quiere vivo, quiero moldearte a su imagen y semejanza, quiere usarte como un instrumento transmisor de vida y esperanza para las miles de personas que han perdido el rumbo y que sienten que la vida no tiene sentido.
La muerte no es la solución, en ninguna de sus manifestaciones, Jesús quiere usarte para cambiar corazones, para sanar enfermos y liberar a los cautivos y para eso necesitas estar vivo.
Ya deja de morirte en vida, y empieza a vivir cada día a plenitud para que cuando llegue la muerte, te sientas satisfecho por haber vivido la vida enteramente al servicio de Dios.
En este momento tomas cinco minutos de este día para agradecer a Dios en orración por estar vivo.
Dios te bendiga,
Aquilino Ortega Luna.
